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¿QUÉ ES?

El acoso escolar o bullying es una forma de violencia e intimidación, donde se establece una relación de poder y se caracteriza por ser intencionada y recurrente. Esta forma de violencia hace referencia a cualquier tipo de maltrato, no sólo a nivel físico, sino también psicológico y verbal, el cual se produce entre escolares de manera constante a lo largo del tiempo, tanto dentro como fuera del aula, extendiéndose, cada vez más este tipo de violencia a las redes sociales, lo que se conoce por ciberacoso o cyberbulling.

Cualquier persona puede ser víctima de sufrir acoso escolar. Estar en una situación de discapacidad y ser chica, aumentan los riegos de sufrir este tipo de violencia. En muchas ocasiones, esta forma de violencia hacia las niñas y chicas jóvenes con discapacidad puede estar pasando desapercibida, siendo invisible. El grupo de niñas y chicas jóvenes con discapacidad está, por tanto, en una situación de mayor vulnerabilidad frente a la violencia. Según el Informe anual del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, “las mujeres y las niñas con discapacidad están más expuestas a las formas de violencia que sufren las mujeres sin discapacidad”. Según un informe elaborado por el Parlamento Europeo, “el 80% de las mujeres con discapacidad es víctima de la violencia y tiene un riesgo cuatro veces mayor que el resto de mujeres de sufrir violencia sexual”.

Las dificultades de comprensión social y de comunicación que pueden tener las niñas y chicas jóvenes con discapacidad hacen que en ocasiones no se sepa o no cuenten con instrumentos para identificar que están siendo víctima de acoso escolar o bullying.

Sus características:

Comportamiento agresivo que se repite de forma continua en el tiempo. Suele durar más de un año y su frecuencia es diaria.

Su fin es causar daño, abusando de la otra persona. La persona agresora ejerce un desequilibrio de poder, ya que el alumnado que sufre acoso escolar o bullying presenta desventajas ante quien agrede. La discapacidad es considerada una ventaja por parte de quienes agreden, al igual que la orientación sexual, la etnia, clase social etc.

Hay un desequilibrio de poder, y este tipo de violencia entre menores puede darse también entre distintos cursos.

Edades más frecuentes para sufrir acoso escolar o bullying: entre los 11 y 15 años.

Lugares donde se produce: en el aula; en el recreo; en el patio; en los cambios de clase; en la salida o entrada al colegio; en el comedor; en lavabos/duchas/vestuarios; en los autobuses/rutas escolares.

En el caso de las chicas, el tipo de acoso más frecuente suele ser de carácter social, excluyendo socialmente a la víctima del grupo de sus iguales.

En el caso de los chicos, el tipo de acoso que sufren suele ser físico y verbal.